El renovado Honda WR-V evoluciona completamente respecto a su generación anterior, creciendo en tamaño, sumando tecnología y reforzando su equipamiento en seguridad con Honda Sensing en todas sus versiones. Un SUV de entrada que ahora apuesta por un enfoque más familiar y versátil.
Recientemente llegó a Chile el nuevo Honda WR-V, actualización del crossover que se posiciona como el SUV de entrada a la marca japonesa y que debutó en nuestro país a fines de 2016. Esta nueva generación mantiene su origen brasileño, pero introduce cambios importantes en diseño, seguridad y habitabilidad.
Uno de los avances más relevantes está en sus dimensiones. El modelo crece hasta los 4,3 metros de largo y alcanza una distancia entre ejes de 2,6 metros, cifras que impactan directamente en el espacio interior y en el enfoque familiar que Honda busca reforzar.

Visualmente, el WR-V adopta un diseño más elegante y maduro, apuntando a un público joven y familiar. En el frontal desaparece la parrilla cromada tradicional y da paso a una propuesta más moderna con terminaciones plásticas, donde destaca el logo de Honda en posición central, acompañado por marcados pasos de rueda y molduras que refuerzan su carácter crossover.
El modelo equipa llantas de 17 pulgadas y, en el caso de la variante Touring, incorpora barras de techo que permiten instalar porta equipaje, ampliando su versatilidad.
En la zona posterior, el diseño transmite mayor sofisticación. Destacan el spoiler superior, la antena tipo aleta de tiburón y un conjunto óptico que, aunque mantiene luces en los extremos, incorpora una franja visual que cruza el portalón, reforzando su identidad.
El maletero también crece considerablemente, alcanzando los 458 litros de capacidad, lo que representa un aumento cercano al 26% respecto a su generación anterior. Bajo el piso mantiene un neumático de repuesto, un elemento cada vez menos común en el segmento.
Como detalle, mantiene frenos de disco en el eje delantero y frenos de tambor en el trasero, una solución habitual dentro de esta categoría.
Motor y desempeño

Bajo el capó, Honda mantiene el conocido motor aspirado 1.5 litros i-VTEC que entrega 119 hp de potencia y 145 Nm de torque, asociado a una transmisión automática CVT.
Este conjunto mecánico privilegia la eficiencia y la suavidad en la conducción, logrando un rendimiento mixto homologado cercano a los 15,6 km/l, posicionándose dentro del promedio del segmento.
Interior: más tecnología y mejor experiencia de uso
Puertas adentro, el cambio respecto a la generación anterior es evidente. El nuevo WR-V presenta un habitáculo más moderno, con mejor integración tecnológica y una disposición más intuitiva de los controles.
Destaca un clúster digital de 7 pulgadas desde donde se puede acceder a información del vehículo y funciones de conducción. A esto se suma una pantalla multimedia de 10,25 pulgadas compatible de forma inalámbrica con Android Auto y Apple CarPlay, que destaca por su rapidez de respuesta y facilidad de uso.

Uno de los puntos fuertes del modelo es la combinación entre tecnología y funcionalidad. Honda mantiene comandos físicos para funciones clave como la climatización, lo que facilita su uso durante la conducción.
En términos de equipamiento, incorpora cargador inalámbrico para smartphones, dos puertos USB tipo A, múltiples espacios portaobjetos y una consola central sencilla pero funcional. Las butacas resultan cómodas y ofrecen buena sujeción, aunque el ajuste es manual incluso en la versión tope de línea y no incorpora techo panorámico.
Habitabilidad: uno de sus mayores avances
El crecimiento en dimensiones se refleja directamente en la segunda fila, donde el espacio para las piernas mejora considerablemente respecto al modelo anterior. En general, permite acomodar a tres pasajeros, aunque el ocupante central se ve levemente limitado por el túnel del piso y la salida de aire trasera.
Un detalle que desaparece respecto a la generación anterior es el sistema que permitía levantar el cojín del asiento para transportar objetos, una solución práctica que muchos usuarios valoraban.
Seguridad: un salto importante en el segmento

Uno de los puntos más relevantes de esta actualización es la incorporación del paquete Honda Sensing en todas sus versiones, sumando asistencias avanzadas a la conducción que elevan el estándar del modelo dentro del segmento.
El modelo incorpora seis airbags de serie y sistemas de asistencia que buscan prevenir colisiones, mejorar la estabilidad y facilitar la conducción diaria, reforzando su enfoque familiar y tecnológico.
Sensaciones de manejo
Tuvimos la oportunidad de manejar este nuevo Honda WR-V, uno de los primeros lanzamientos del año 2026 para la marca. Ya habíamos probado la generación anterior, por lo que el cambio en diseño, habitabilidad e interior se percibe inmediatamente.
En términos mecánicos mantiene el motor aspirado. En la práctica, responde de manera progresiva y suave, con salidas graduales que priorizan el consumo y el uso urbano por sobre sensaciones deportivas.
Durante la prueba, el consumo real se movió en torno a los 13 km/l en conducción principalmente urbana, levemente por debajo de la cifra homologada, pero manteniéndose dentro de rangos eficientes para su categoría.
Este motor trabaja asociado a la transmisión CVT, que privilegia la suavidad y la eficiencia. Sin embargo, cuando se exige una aceleración más fuerte, se percibe un aumento en el régimen del motor que no siempre se traduce en una respuesta inmediata en velocidad, algo que ya ocurría en la generación anterior.
Para quienes buscan un poco más de control, el modelo permite utilizar un modo secuencial mediante paddle shift en el volante, lo que ayuda a obtener respuestas algo más ágiles en adelantamientos o pendientes.

En ciudad, el comportamiento del WR-V es uno de sus puntos fuertes. Se siente cómodo, fácil de manejar y con un puesto de conducción que ofrece buena visibilidad y ergonomía. La suspensión está orientada al confort, absorbiendo bien irregularidades del camino.
En general, transmite una conducción amigable y funcional, muy alineada con su propuesta como SUV urbano familiar. No busca entregar sensaciones deportivas, sino una experiencia confiable y cómoda para el día a día.
Precio y posicionamiento
El Honda WR-V se comercializa en Chile con un precio que, en el caso de la versión Touring, alcanza los $22.990.000 con bonos aplicados, posicionándose en la parte alta del segmento, pero respaldado por su equipamiento en seguridad, calidad de construcción y confiabilidad de marca.