• 19 de February de 2026

¿En qué fijarse al momento de contratar un transporte escolar?

Expertos entregan las claves para identificar un servicio que cumpla con la normativa vigente y las condiciones específicas de los vehículos para los traslados de los menores.

El verano avanza rápido y marzo está cada vez más cerca. A menos de un mes del inicio del año escolar, muchos apoderados comienzan a organizar rutinas, horarios y, en algunos casos, el traslado diario de sus hijos. Y si bien existen muchas alternativas, la seguridad es el principal factor para considerar al momento de contratar estos servicios. A continuación, expertos entregan las normativas y exigencias en las que hay que fijarse antes de tomar una decisión.

Desde la Confederación Gremial Nacional de Transporte Escolar de Chile (Conatechi), gremio que agrupa a siete federaciones regionales con 1.250 transportistas escolares afiliados a nivel nacional, explican que todo servicio debe estar inscrito en el Registro Nacional de Servicios de Transporte Remunerado de Escolares (RENASTRE). Los apoderados pueden pedir este certificado, que es emitido por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, en el que se detalla la información del vehículo, además del nombre del propietario, conductor y acompañante, cuando corresponda.

El conductor debe contar con licencia profesional A1 antigua o A3. En el caso de preescolares, la normativa es aún más exigente. “Si se trasladan a más de cinco menores de prebásica, el conductor debe llevar obligatoriamente un acompañante adulto durante todo el recorrido, inscrito en el mismo registro”, afirman desde Conatechi.

El vehículo también debe cumplir con condiciones específicas. Aunque puede ser de color amarillo o blanco, debe llevar tres letreros amarillos con letras negras que indiquen “ESCOLARES”, ubicados en las últimas ventanas y en la luneta trasera. Además, el vehículo no puede tener una antigüedad mayor a 16 años -18 en caso de transporte rural- y debe contar con revisión técnica especial para transporte escolar y SOAP específico.

A estos requisitos legales se suman aspectos técnicos. “El vehículo debe contar con asientos anclados correctamente, cinturones de seguridad certificados, puertas de acceso seguras y un sistema de frenado confiable, idealmente con frenos ABS y control de estabilidad, además de sistemas de retención, cuando sea necesario”, afirma Felipe Schmauk, especialista de productos de JAC, fabricante de minibuses escolares.

Felipe Schmauk

La configuración más utilizada en Chile para transportes escolares es el minibús cerrado tipo van. Según explica Schmauk, lo más común es ver vehículos con capacidad entre 16 y 28 pasajeros, ya que ofrece un equilibrio adecuado entre espacio, maniobrabilidad y costos operativos, junto con un acceso cómodo para los estudiantes. En el mercado chileno existen vehículos diseñados específicamente para este trabajo, como el JAC Sunray, el minibús más vendido en enero, disponible en versiones escolares de 16+1, 17+1 y 27+1 pasajeros, y que tiene más de 4.700 unidades activas.

Mantenciones y tecnología

Otro aspecto relevante es la mantención. El mantenimiento preventivo de un minibús escolar debe realizarse, en promedio, cada 10.000 kilómetros, lo que permite anticipar fallas y asegurar la continuidad del servicio durante el año escolar. “En este punto, contar con el respaldo de una marca y una red de servicios técnicos amplia es fundamental, ya que asegura disponibilidad de repuestos y tiempos de detención reducidos, algo clave para cumplir con horarios y recorridos establecidos”, agrega Schmauk.

Hoy es posible integrar sistemas tecnológicos al transporte escolar como GPS, cámaras de retroceso y monitoreo en cabina, herramientas que entregan mayor control y tranquilidad tanto para los conductores como para los apoderados. Y precisamente los apoderados que contraten este tipo de servicios deben cumplir con sus obligaciones, respetando los horarios de retiro del menor y asegurando que, al regreso, sea recibido por un adulto debidamente registrado.

Minibus escolar Sunray

Frente a cualquier imprevisto, desde el gremio de transportistas aseguran que, si se trata de una falla mecánica, el transportista debe resolver la situación utilizando otro vehículo o apoyándose en colegas, pero nunca suspender el recorrido ni dejar a los niños solos. En caso de problemas en ruta o retrasos al retirar a los estudiantes, la comunicación con los apoderados se realiza a través de grupos de WhatsApp del recorrido o mediante contacto directo, según sea necesario.

Para Conatechi, el error más común es “elegir un transporte escolar pensando en su bolsillo y no en la seguridad de su hijo”. La recomendación es informarse, exigir los certificados correspondientes y priorizar siempre el cuidado de los niños.

¿Qué exigir al transporte escolar?

-Conductor con licencia profesional A1 o A3 y acompañante si corresponde.

-Tres letreros amarillos con letras negras que digan “ESCOLARES”.

-Vehículo con revisión técnica especial y SOAP específico.

-Asientos anclados correctamente y cinturones de seguridad certificados.

-Idealmente, contar con frenos ABS y control de estabilidad.

-Mantenimiento preventivo al día.

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