• 31 de March de 2026

María Jesús Ureta: “Hoy el cliente chileno no busca solo precio, busca respaldo y confianza en el tiempo”

Conversamos con María Jesús Ureta, gerente general de JMC Chile, sobre el nuevo perfil del cliente automotriz, el crecimiento de las marcas chinas en el país, la relevancia de la postventa y los desafíos de liderar en el competitivo segmento de vehículos de trabajo. Además, nos cuenta los planes de la marca para este 2026.

En una industria donde la presencia femenina en cargos directivos sigue siendo baja, María Jesús Ureta se ha consolidado como una de las pocas mujeres liderando una marca automotriz en Chile. Con una trayectoria ligada al mundo de los vehículos de trabajo y hoy al frente de JMC Chile, su mirada combina estrategia, conocimiento del cliente y una convicción clara: en un mercado cada vez más competitivo, la confianza y el respaldo son tan importantes como el producto.

Hoy se habla mucho del boom de las marcas chinas en Chile, pero también de un cambio cultural en cómo elegimos auto. Desde tu experiencia, ¿qué está buscando realmente hoy el cliente chileno?

Más que un “boom” de origen, lo que estamos presenciando es la consolidación de un cliente profundamente pragmático y analítico. Hoy, el consumidor ya superó la barrera del prejuicio y lo que busca son certezas y valor real por su inversión. Las cifras hablan por sí solas, al cierre de 2025 las marcas de origen chino representaron el 32% de las ventas de vehículos nuevos en el país

Desde mi experiencia en JMC Chile, he podido ver que la decisión de compra se define en gran medida por la confianza a largo plazo. Hoy, el cliente entiende que un vehículo es una herramienta de movilidad o de trabajo, y su principal preocupación es la falta de soporte. Por lo mismo, el factor diferenciador hoy no es solo el precio, sino también la disponibilidad de respaldo técnico y repuestos, aspectos claves que Astara logra garantizar.

Nuestra estrategia se centra precisamente en esa tranquilidad, asegurando una cadena logística sólida y una red de postventa con cobertura nacional que responde con agilidad.

En un segmento tan funcional como el de camionetas y utilitarios, ¿cómo se construye una marca con identidad y conexión emocional con las personas?

-Construimos identidad demostrando que conocemos el día a día del usuario chileno y que diseñamos soluciones pensando en su realidad. La robustez de una Grand Avenue o la versatilidad de la Vigus generan un vínculo de lealtad porque el cliente sabe que su vehículo no le va a fallar. Esa confianza de saber que la camioneta rendirá en la faena más exigente y que, al mismo tiempo, será el vehículo seguro para disfrutar con la familia el fin de semana, es lo que nos transforma en un compañero de vida. Y esto se ve reflejado también en la Garantía de Por Vida que ofrecemos en casi todos los modelos de nuestro lineup.

Más allá del producto, la experiencia lo es todo. ¿Qué detalles crees que hoy marcan la diferencia en el recorrido de un cliente, desde que cotiza hasta que usa su vehículo día a día?

-En JMC Chile entendemos que el viaje de cliente no es un proceso lineal que termina con la entrega de las llaves; por el contrario, es un ciclo de confianza que realmente comienza cuando el vehículo sale de la sala de ventas.

El cliente actual es sofisticado y valora, por sobre todo, su tiempo y el del negocio. Esto se traduce en detalles tangibles que van desde ofrecer intervalos de mantenimiento más eficientes ,como en nuestros modelos eléctricos Vigus EV y Grand Avenue EV, que requieren revisión cada 20.000 km, hasta garantizar una red de red de asistencia que cubre los puntos más importantes del país. En este sentido, la postventa no es un extra para JMC, sino uno de los pilares fundamentales de la propuesta de valor.

Liderar JMC en Chile implica también entender distintos tipos de clientes y realidades. ¿Qué historias o aprendizajes te ha dejado ese contacto directo con usuarios?

-Una de las cosas que he podido notar es que, para muchos de nuestros clientes, especialmente en el mundo de flotas, pymes o trabajo independiente, su auto  no es solo un medio de transporte, sino una herramienta directa de generación de ingresos. Por lo tanto, cualquier falla o falta de soporte no es solo un problema técnico, sino un impacto real en su negocio y en su día a día.

Eso me ha enseñado que el valor de una marca no se juega únicamente en el momento de la venta, sino que tal como lo comenté anteriormente, se juega principalmente en el respaldo posterior: disponibilidad de repuestos, rapidez en la atención y capacidad de respuesta.He entendido que el cliente chileno es cada vez más exigente y está mucho más informado. Compara, evalúa y busca no solo precio, sino confianza y consistencia y respaldo en el tiempo.

En ese sentido, el mayor aprendizaje ha sido que, si queremos construir una marca sólida, debemos ponernos constantemente en el lugar del cliente y entender que lo que para nosotros puede ser una variable operativa, para ellos puede ser la diferencia entre poder trabajar o no.

Tu carrera ha estado muy ligada al mundo de los vehículos de trabajo. ¿Qué te motiva personalmente de esta industria que, muchas veces, pasa más desapercibida frente a otros segmentos?

-Me motiva que lo que resulta de este tipo de ventas, genera un impacto real y directo en la vida de muchas personas. Las camionetas y los furgones son una herramienta clave para que las personas puedan generar ingresos, emprender y desarrollar sus negocios. Esto le da un propósito distinto a lo que hacemos, porque entendemos que cada decisión puede afectar directamente la operación de un cliente.

Por otro lado, este tipo de vehículos mueve industrias claves como la construcción, la minería y la logística de última milla, y hay algo muy gratificante en saber que estamos facilitando el trabajo duro y aportando al desarrollo de estas actividades.

El desafío está en entender al cliente en profundidad, porque no todos tienen las mismas necesidades: no es lo mismo un cliente de flota minera, que un pequeño emprendedor o una empresa de logística. Esa diversidad hace que el trabajo sea muy enriquecedor.

Finalmente, también me motiva ser parte de la transformación hacia la electromovilidad, que en este segmento es un gran desafío, Esto implica demostrar que es posible avanzar hacia soluciones más sustentables sin sacrificar potencia ni torque, redefiniendo así el estándar de lo que un vehículo comercial puede llegar a ser.

La industria automotriz está cambiando rápido, pero también las formas de liderar. ¿Qué tipo de liderazgo buscas imprimir en tu equipo hoy?

-En un mercado saturado con más de 90 marcas, la diferencia no la hace solo el producto, sino la capacidad de respuesta y la visión del equipo.

Busco construir un estilo de liderazgo que fomente la anticipación y desarrolle la capacidad de ajustar de forma ágil la estrategia sin perder el rumbo. Para eso creo que una cultura donde no se tenga miedo a desafiar y analizar lo que hemos venido haciendo es clave. Si un proceso no está aportando valor al cliente o eficiencia a la operación, tenemos la libertad de rediseñar.

Eres una de las pocas mujeres liderando una marca en este segmento. ¿Cómo ha sido tu experiencia y qué cambios has visto en la industria en términos de diversidad y liderazgo?

-Ha sido una ruta de aprendizaje constante. Históricamente, este ha sido un mundo masculino, pero hoy la industria entiende que el liderazgo no tiene género, sino competencias y visión estratégica. La diversidad en la alta dirección es una ventaja competitiva: un equipo diverso toma mejores decisiones y conecta de forma más genuina con el mercado. Y si bien he visto avances importantes, aún falta que más mujeres estén en el radar de las decisiones finales para seguir enriqueciendo esta industria.

Finalmente ¿qué se viene para JMC durante este 2026?

-Este 2026 seguimos con una desafiante estrategia de crecimiento. Tenemos una agenda muy clara y ambiciosa y nuestro foco estará en seguir consolidando nuestro posicionamiento en el segmento de vehículos de trabajo, y fortaleciendo nuestra oferta de productos como también nuestro respaldo en la postventa.

Se vienen nuevos lanzamientos y actualizaciones de productos, que nos permitirán ser aún más competitivos en los segmentos de pick up y comerciales, y también en el mercado de vehículos eléctricos.

Por otro lado, seguiremos profundizando nuestro desarrollo en el canal de flotas, que es un pilar estratégico para la marca y así crecer de manera sostenible, construyendo relaciones de largo plazo con nuestros clientes y adaptándonos a sus necesidades operativas,

Finalmente, seguiremos con un fuerte foco en experiencia de cliente y postventa, porque entendemos que ahí es donde realmente se construye la confianza en el largo plazo.

Read Previous

Daniel Craig se une a DENZA: BYD impulsa su marca premium eléctrica antes de su expansión global

Most Popular

Follow On Instagram