Hace algunos años, el MG ZS fue uno de los SUV más vendidos de Chile. Ahora regresa con una versión híbrida que no solo mejora su eficiencia, sino que también levanta el nivel en equipamiento y dinamismo. Lo probamos en su versión más equipada y la experiencia fue muy positiva.
Por Paola Leyton
El MG ZS es un nombre conocido en el mercado chileno. Durante varios años fue protagonista en las listas de ventas del segmento, peleando los primeros lugares con una propuesta de buen equipamiento a precio accesible. Hoy, ese mismo nombre regresa con un nuevo argumento: la tecnología híbrida.

El All New MG ZS Hybrid+ es un full hybrid, lo que significa que puede desplazarse en modo 100% eléctrico hasta ciertas velocidades, gestionando de forma autónoma cuándo usar el motor de combustión y cuándo aprovechar la tracción eléctrica. Una diferencia importante frente a los híbridos suaves del mercado o híbridos enchufables que suelen contar con alrededor de 100 km para andar de modo 100% eléctrico.
Diseño familiar pero renovado

La silueta del ZS Hybrid+ mantiene el ADN del modelo que ya conocemos, pero con una estética más refinada. El frontal presenta una parrilla con diseño tipo diamante y el logo MG al centro, flanqueado por luces LED en disposición horizontal que le dan un carácter moderno y reconocible.

De perfil, aparece una silueta de SUV robusta, con barras de techo que aportan un look elegante y unas llantas bitono de 17 pulgadas que lucen muy bien proporcionadas al conjunto. Los bordes cromados en ventanas y parachoques redondean una estética cuidada para el segmento.

En la zaga, unos faros bien diseñados y un spoiler integrado completan el look, además de un maletero con 443 litros, suficiente para la vida cotidiana y los fines de semana. Hay que mencionar que, como ocurre con la mayoría de los híbridos, no cuenta con rueda de repuesto: en su lugar viene el clásico kit antipinchazo, una solución que ya es estándar en el segmento pero que no deja de ser un punto a considerar.
Interior: calidad percibida, buen equipamiento, algunos detalles a mejorar

Puertas adentro, el ZS Hybrid+ da una buena primera impresión. Los materiales se perciben de calidad, con texturas de tela que le dan un toque más moderno y diferente a lo que se ve habitualmente en el segmento. La disposición horizontal del tablero, limpia y bien organizada, transmite una sensación tecnológica y ordenada.
El centro de la experiencia digital es la pantalla táctil de 12,3 pulgadas, que resulta intuitiva y de buena respuesta. Es compatible con Android Auto y Apple CarPlay, aunque la conexión es mediante cable y no de forma inalámbrica. El clúster digital de 7 pulgadas completa un conjunto visualmente atractivo, con gráficas bien logradas.

El volante de tres rayos tiene una buena empuñadura y concentra los controles del control crucero adaptativo, entre otros. Se ajusta en altura y profundidad, lo que facilita encontrar una posición de manejo cómoda. También destaca el estacionamiento eléctrico, el start-stop y los tres modos de conducción: Eco, Normal y Sport. Este último hace algo, aunque la diferencia no es dramática.
En equipamiento, llega con asientos calefaccionados, volante calefaccionado y seis parlantes, detalles que se agradecen especialmente en los meses de invierno. Lo que se echa de menos es el sunroof, que habría sumado luminosidad al habitáculo, y el cargador inalámbrico, ya que el espacio para el teléfono no carga por inducción.

La segunda fila cumple bien para cuatro pasajeros, aunque el quinto del centro se verá algo incómodo por el túnel central elevado. Cuenta con salida de aire independiente, tres reposacabezas y un cargador USB, aunque no tiene bolsillos ni luz de lectura trasera.
En ruta: la gran sorpresa
Donde el ZS Hybrid+ realmente convence es al volante. El sistema full hybrid entrega un tren motriz suave, con transiciones casi imperceptibles entre el motor eléctrico y el de combustión. Con 191 caballos y 465 Nm de torque combinado, el auto se siente ágil desde la primera pisada. Esa agilidad en las salidas es, sin duda, lo que más llama la atención: la respuesta es inmediata, sin el retraso que a veces se asocia a los híbridos de menor potencia.
La suspensión filtra bien las irregularidades del camino y mantiene un buen equilibrio entre confort y estabilidad, tanto en ciudad como en carretera. Una conducción que se siente bien calibrada para el uso cotidiano.
El punto débil que vale mencionar es la dirección: está muy asistida, lo que la hace cómoda para maniobras urbanas, pero quienes prefieren una conducción más conectada y precisa en ruta encontrarán que le falta algo de retroalimentación. No es algo que desequilibre la experiencia, pero sí es perceptible para el conductor más entusiasta.
En términos de consumo, la ficha técnica indica 43,5 km/l, una cifra que corresponde a condiciones ideales. En uso real combinado entre ciudad y autopista, el auto rindió alrededor de 20 km/l, un número igualmente destacable para el segmento. Para aprovechar al máximo la eficiencia, conviene salir en modo Eléctrico, hacer aceleraciones graduales para mantener ese modo el mayor tiempo posible, y mantener el nivel de regeneración de batería en alto.
Seguridad: bien equipado
El MG ZS Hybrid+ llega con seis airbags y el sistema MG Pilot, que incluye asistente de punto ciego, mantenimiento de carril y lectura de señales de tránsito, entre otras. A esto se suman cámara de retroceso, control de tracción y frenos de disco en las cuatro ruedas. Un paquete completo y competitivo para el precio.
Precio y posicionamiento
El MG ZS Hybrid + llega en dos versiones que parten en un precio de lista de $20.990.000, pero con bonos de financiamiento y de marca queda desde $16.490.000, lo que la posiciona de forma muy competitiva dentro del mercado de SUV híbridos en Chile. Para quienes buscan electrificación sin el compromiso de un PHEV o un eléctrico puro, el ZS Hybrid+ es una alternativa difícil de ignorar.
El MG ZS vuelve con argumentos renovados, especialmente gracias a su excelente relación precio calidad y sugid en el andar. Además, tiene de su lado la eficiencia como bandera, por lo que en esta pasada tiene todo para repetir el éxito que alguna vez tuvo en las listas de ventas del país.